Hamlet · William Shakespeare

ESCENA XI

Capítulo 80 de 80 · 3 min de lectura

FORTIMBRAS, dos embajadores, HORACIO, ENRIQUE, soldados, acompañamiento

FORTIMBRÁS.—¿En dónde está ese espectáculo?

HORACIO.—¿Qué buscáis aquí? Si no queréis ver desgracias espantosas, no paséis adelante.

FORTIMBRÁS.—¡Oh! Este destrozo pide sangrienta venganza... Soberbia muerte, ¿qué festín dispones en tu morada infernal, que así has herido con un golpe solo tantas ilustres víctimas?

EMBAJADOR 1.º.—¡Horroriza el verlo!... Tarde hemos llegado con los mensajes de Inglaterra. Los oídos á quienes debíamos dirigirlos son ya insensibles. Sus órdenes fueron puntualmente ejecutadas. Ricardo y Guillermo perdieron la vida... Pero, ¿quién nos dará las gracias de nuestra obediencia?

HORACIO.—No las recibiríais de su boca aunque viviese todavía, que él nunca dió orden para tales muertes. Pero puesto que vos, viniendo victorioso de la guerra contra Polonia, y vosotros, enviados de Inglaterra, os halláis juntos en este lugar, y os veo deseosos de averiguar este suceso trágico, disponed que esos cadáveres se expongan sobre una tumba elevada á la vista pública, y entonces haré saber al mundo, que lo ignora, el motivo de estas desgracias. Me oiréis hablar (pues todo os lo sabré referir fielmente) de acciones crueles, bárbaras, atroces: sentencias que dictó el acaso, estragos imprevistos, muertes ejecutadas con violencia y aleve astucia, y al fin proyectos malogrados que han hecho perecer á sus autores mismos.

FORTIMBRÁS.—Deseo con impaciencia oiros, y convendrá que se reuna con este objeto la nobleza de la nación. No puedo mirar sin horror los dones que me ofrece la fortuna; pero tengo derechos muy antiguos á esta corona, y en tal ocasión es justo reclamarlos.

HORACIO.—También puedo hablar en ese propósito, declarando el voto que pronunció aquella boca que ya no formará sonido alguno... Pero ahora que los ánimos están en peligroso movimiento, no se dilate la ejecución un instante solo, para evitar los males que pudieran causar la malignidad ó el error.

FORTIMBRÁS.—Cuatro de mis capitanes lleven al túmulo el cuerpo de Hamlet con las insignias correspondientes á un guerrero. ¡Ah! si él hubiese ocupado el trono, sin duda hubiera sido un excelente monarca... Resuene la música militar por donde pase la pompa fúnebre, y hágansele todos los honores de la guerra... Quitad, quitad de ahí esos cadáveres. Espectáculo sangriento más es propio de un campo de batalla que de este sitio... Y vosotros haced que salude con descargas todo el ejército.

FIN DEL DRAMA

TEATRO FACIL

Obras de facilísima representación por su sencillez de decorado y pocos personajes

Hombres Mujeres

1 0 =Como rezan las solteras=, por R. de Campoamor

2 3 =Sistema Ollendorff=, por Felipe Pérez Capo

1 1 =Cartas de novios=, por Enrique Arroyo

0 2 =Pescadores de caña=, por A. Mundet

0 5 =A prima fija=, por P. Muñoz Seca

1 0 =La última carta=, por F. Flores García.

2 2 =La marquesita loca=, por A. Jimenez Lora

1 1 =El caminante=, por R. J. Catarineu

1 0 =Marinera=, por Joaquín Dicenta

1 1 =Caminico e la juente=, por Portusach y Castellví

0 2 =El león de bronce=, por Joaquín Dicenta

3 0 =Rosas todo el año=, por Julio Dantas

2 2 =El billete del baile=, por L. Millá y E. Arroyo

1 2 =Los hombres=, por Armando Oliveros

1 1 =Lo que hace el querer=, por Domingo Moreno

5 2 =Nunca es tarde=, por A. Insua y A. Hernández Catá

1 5 =El grito de libertad=, por Augusto Fochs

1 2 =Petición de mano=, por Alberto Cosin

2 2 =Locura=, boceto de drama en un acto, por J. A.

2 2 =¡Por una furlana!=, juguete por T. de Mun

1 2 =Un ojo de cristal=, juguete en un acto, por L. Emegé

2 3 =Bailes rusos=, juguete por T. de Mun

0 6 =El 4.º acto del Tenorio=, por Pío M. Glañin

0 6 =La factura de un incendio=, por Gil Pimoñan

0 7 =El tío de su sobrino=, por M. P. y R.

2 3 =¡Qué escándalo!=, juguete cómico, por Gil Pimoñan

0 5 =Expiación=, cuadro dramático, por M. P. Areri

1 1 =La cajita de rapé=, diálogo por Luis Millá

1 6 =Los tres novios de Petrilla=, por Magin P. Riera

1 5 =El señor empresario=, por Gil Pimoñon

=A 50 céntimos cada obra=

Casa Editorial Maucci, Mallorca, 166.—Barcelona