Manifiesto del Partido Comunista · Karl Marx and Friedrich Engels
Capítulo IV — POSICIÓN DE LOS COMUNISTAS RESPECTO A LOS DIVERSOS PARTIDOS EXISTENTES
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PARTIDOS DE OPOSICIÓN
La Sección II ha dejado claras las relaciones de los comunistas con los partidos obreros existentes, como los cartistas en Inglaterra y los reformadores agrarios en América.
Los comunistas luchan por la consecución de los objetivos inmediatos, por la defensa de los intereses momentáneos de la clase obrera; pero en el movimiento actual, también representan y cuidan el porvenir de ese movimiento. En Francia, los comunistas se alían con los socialdemócratas, contra la burguesía conservadora y radical, reservándose, sin embargo, el derecho de adoptar una posición crítica respecto a las frases e ilusiones transmitidas tradicionalmente desde la gran Revolución.
En Suiza apoyan a los radicales, sin perder de vista que este partido se compone de elementos antagónicos, en parte de socialistas democráticos, en el sentido francés, en parte de burgueses radicales.
En Polonia apoyan al partido que insiste en una revolución agraria como condición primordial para la emancipación nacional, ese partido que fomentó la insurrección de Cracovia en 1846.
En Alemania luchan junto a la burguesía siempre que ésta actúa de manera revolucionaria, contra la monarquía absoluta, la nobleza feudal y la pequeña burguesía.
Pero no dejan nunca, ni por un instante, de inculcar a la clase obrera el reconocimiento más claro posible del antagonismo hostil entre la burguesía y el proletariado, para que los obreros alemanes puedan utilizar de inmediato, como tantas armas contra la burguesía, las condiciones sociales y políticas que la burguesía necesariamente debe introducir junto con su supremacía, y para que, tras la caída de las clases reaccionarias en Alemania, la lucha contra la propia burguesía pueda comenzar de inmediato.
Los comunistas dirigen principalmente su atención a Alemania, porque ese país está a las puertas de una revolución burguesa que necesariamente se llevará a cabo bajo condiciones más avanzadas de la civilización europea, y con un proletariado mucho más desarrollado que el de Inglaterra en el siglo XVII y el de Francia en el siglo XVIII, y porque la revolución burguesa en Alemania no será sino el preludio de una revolución proletaria que le seguirá inmediatamente.
En resumen, los comunistas apoyan en todas partes todo movimiento revolucionario contra el orden social y político existente.
En todos estos movimientos ponen en primer plano, como cuestión principal en cada uno, la cuestión de la propiedad, cualquiera que sea el grado de desarrollo que haya alcanzado en ese momento.
Por último, trabajan en todas partes por la unión y el acuerdo de los partidos democráticos de todos los países.
Los comunistas desprecian ocultar sus ideas y propósitos. Declaran abiertamente que sus fines sólo pueden alcanzarse derrocando por la fuerza todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder, salvo sus cadenas. Tienen un mundo por ganar.
¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!



