Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare

SCENE VI. Windsor. An Apartment in the Castle.

Capítulo 602 de 818 · 2 min de lectura

Toques de trompetas. Entran el rey Enrique y York con lores y asistentes.

REY ENRIQUE. Amable tío York, la última noticia que hemos recibido es que los rebeldes han consumido con fuego nuestra ciudad de Cicester en Gloucestershire, pero no sabemos si han sido capturados o muertos.

Entra Northumberland.

Bienvenido, mi señor. ¿Cuáles son las noticias?

NORTHUMBERLAND. Primero, a tu sagrado estado le deseo toda felicidad. La siguiente noticia es: he enviado a Londres las cabezas de Salisbury, Spencer, Blunt y Kent. El modo en que fueron capturados puede verse ampliamente relatado en este documento.

REY ENRIQUE. Te agradecemos, gentil Percy, por tus esfuerzos, y a tu valía añadiremos merecidas recompensas.

Entra Fitzwater.

FITZWATER. Mi señor, he enviado desde Oxford a Londres las cabezas de Brocas y sir Bennet Seely, dos de los peligrosos traidores confabulados que en Oxford buscaron tu terrible caída.

REY ENRIQUE. Tus esfuerzos, Fitzwater, no serán olvidados. Muy noble es tu mérito, bien lo sé.

Entran Harry Percy con el obispo de Carlisle.

PERCY. El gran conspirador, abad de Westminster, con peso de conciencia y amarga melancolía, ha entregado su cuerpo a la tumba. Pero aquí está Carlisle, vivo, para afrontar tu real juicio y sentencia por su orgullo.

REY ENRIQUE. Carlisle, este es tu destino: escoge algún lugar secreto, algún aposento reverente, más digno que el que tienes, y con él goza tu vida. Vive en paz y muere libre de conflictos; pues aunque siempre fuiste mi enemigo, he visto en ti nobles destellos de honor.

Entra Exton con asistentes, portando un ataúd.

EXTON. Gran rey, dentro de este ataúd te presento tu temor sepultado. Aquí yace sin vida el más poderoso de tus grandes enemigos, Ricardo de Burdeos, traído aquí por mí.

REY ENRIQUE. Exton, no te lo agradezco, pues has cometido una acción infame con tu mano fatal sobre mi cabeza y toda esta famosa tierra.

EXTON. De tu propia boca, mi señor, recibí la orden para este acto.

REY ENRIQUE. No aman el veneno quienes lo necesitan, ni yo a ti. Aunque deseé su muerte, odio al asesino, amo al asesinado. Que la culpa de conciencia sea tu recompensa, pero no tendrás ni mi buena palabra ni mi favor real. Anda, como Caín, errante entre las sombras de la noche, y nunca muestres tu rostro ni de día ni de noche. Lores, protesto que mi alma está llena de pesar porque la sangre deba salpicarme para hacerme crecer. Vengan, lloren conmigo por lo que lamento, y vístanse de luto negro de inmediato. Haré un viaje a Tierra Santa para lavar esta sangre de mis manos culpables. Marchen tristemente tras de mí; honren mi duelo aquí, llorando tras este féretro prematuro.

[Salen.]

RICARDO III

Contenido

ACTO I Escena I. Londres. Una calle Escena II. Londres. Otra calle Escena III. Londres. Una sala en el palacio Escena IV. Londres. Una sala en la Torre

ACTO II Escena I. Londres. Una sala en el palacio Escena II. Otra sala en el palacio Escena III. Londres. Una calle Escena IV. Londres. Una sala en el palacio

ACTO III Escena I. Londres. Una calle Escena II. Frente a la casa de lord Hastings Escena III. Pomfret. Frente al castillo Escena IV. Londres. Una sala en la Torre Escena V. Londres. Murallas de la Torre Escena VI. Londres. Una calle Escena VII. Londres. Patio del castillo de Baynard

ACTO IV Escena I. Londres. Frente a la Torre Escena II. Londres. Una sala de estado en el palacio Escena III. Londres. Otra sala en el palacio Escena IV. Londres. Frente al palacio Escena V. Una sala en la casa de lord Stanley