Gargantúa y Pantagruel · François Rabelais

Capítulo 2.XXV.—Cómo Panurgo, Carpalin, Eusthenes y Epistemon, el

Capítulo 4 de 266 · 1 min de lectura

los caballeros asistentes de Pantagruel vencieron y derrotaron muy astutamente a seiscientos sesenta jinetes

Capítulo 2.XXVI.—De cómo Pantagruel y su compañía estaban cansados de comer siempre carnes saladas; y de cómo Carpalín salió a cazar para conseguir algo de caza

Capítulo 2.XXVII.—De cómo Pantagruel erigió un trofeo en memoria de su valor, y Panurgo otro en recuerdo de las liebres. De cómo asimismo Pantagruel, con sus ventosidades, engendró hombrecillos, y con sus cuesquecillos, mujercillas; y de cómo Panurgo rompió un gran bastón sobre dos copas

Capítulo 2.XXVIII.—De cómo Pantagruel obtuvo la victoria de manera muy extraña sobre los Dipsodos y los Gigantes

Capítulo 2.XXIX.—De cómo Pantagruel derrotó a los trescientos gigantes armados con piedra franca, y a Loupgarou, su capitán

Capítulo 2.XXX.—De cómo Epistemo, a quien le habían cortado la cabeza, fue curado hábilmente por Panurgo, y de las noticias que trajo de los demonios y de los condenados en el infierno

Capítulo 2.XXXI.—De cómo Pantagruel entró en la ciudad de los Amaurotos, y de cómo Panurgo casó al rey Anarco con una vieja portadora de faroles, y lo hizo pregonero de salsa verde

Capítulo 2.XXXII.—De cómo Pantagruel cubrió con su lengua a todo un ejército, y de lo que el autor vio en su boca

Capítulo 2.XXXIII.—De cómo Pantagruel enfermó, y la manera en que fue curado

Capítulo 2.XXXIV.—Conclusión de este presente libro, y excusa del autor

EL TERCER LIBRO.

François Rabelais al alma de la difunta reina de Navarra

Prólogo del autor

Capítulo 3.I.—De cómo Pantagruel trasladó una colonia de Utopianos a Dipsodia

Capítulo 3.II.—De cómo Panurgo fue hecho señor de Salmigondín en Dipsodia, y derrochó su renta antes de recibirla