Gargantúa y Pantagruel · François Rabelais

Capítulo 3.III.—Cómo Panurgo alaba a los deudores y prestatarios

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Capítulo 3.IV.—Panurgo continúa su discurso en alabanza de los que piden prestado y los que prestan

Capítulo 3.V.—Cómo Pantagruel aborrece por completo a los deudores y a los que piden prestado

Capítulo 3.VI.—Por qué los recién casados estaban exentos de ir a la guerra

Capítulo 3.VII.—Cómo Panurgo tuvo una pulga en la oreja y dejó de usar su magnífico braguero

Capítulo 3.VIII.—Por qué el braguero es considerado la principal pieza de la armadura entre los guerreros

Capítulo 3.IX.—Cómo Panurgo pide consejo a Pantagruel sobre si debe casarse, sí o no

Capítulo 3.X.—Cómo Pantagruel expone a Panurgo la dificultad de dar consejo en materia de matrimonio; y para ello menciona algo sobre las suertes homéricas y virgilianas

Capítulo 3.XI.—Cómo Pantagruel demuestra que probar la fortuna de uno lanzando dados es ilícito

Capítulo 3.XII.—Cómo Pantagruel explora por la suerte virgiliana qué fortuna tendrá Panurgo en su matrimonio

Capítulo 3.XIII.—Cómo Pantagruel aconseja a Panurgo probar la buena o mala suerte futura de su matrimonio por medio de los sueños

Capítulo 3.XIV.—El sueño de Panurgo, con su interpretación

Capítulo 3.XV.—La excusa de Panurgo y exposición del misterio monástico acerca de la carne de res en polvo

Capítulo 3.XVI.—Cómo Pantagruel aconseja a Panurgo consultar con la Sibila de Panzoust

Capítulo 3.XVII.—Cómo Panurgo habló con la Sibila de Panzoust

Capítulo 3.XVIII.—Cómo Pantagruel y Panurgo interpretaron de manera diversa los versos de la Sibila de Panzoust

Capítulo 3.XIX.—Cómo Pantagruel alaba el consejo de los mudos

Capítulo 3.XX.—Cómo Narigón responde a Panurgo por medio de señas

Capítulo 3.XXI.—Cómo Panurgo consulta con un viejo poeta francés, llamado Raminagrobis

Capítulo 3.XXII.—Cómo Panurgo patrocina y defiende la Orden de los Frailes Mendicantes

Capítulo 3.XXIII.—Cómo Panurgo propone volver a Raminagrobis

Capítulo 3.XXIV.—Cómo Panurgo consulta con Epistemon

Capítulo 3.XXV.—Cómo Panurgo consulta con Herr Trippa

Capítulo 3.XXVI.—Cómo Panurgo consulta con Fray Juan de los Embudos

Capítulo 3.XXVII.—Cómo Fray Juan aconseja a Panurgo alegre y festivamente

Capítulo 3.XXVIII.—Cómo Fray Juan consuela a Panurgo en la dudosa cuestión del ser cornudo

Capítulo 3.XXIX.—Cómo Pantagruel convocó a un teólogo, un médico, un jurista y un filósofo, para sacar a Panurgo de la perplejidad en que se hallaba

Capítulo 3.XXX.—Cómo el teólogo Hipotadée da consejo a Panurgo en el asunto y empresa de su boda

Capítulo 3.XXXI.—Cómo el médico Rondibilis aconseja a Panurgo

Capítulo 3.XXXII.—Cómo Rondibilis declara que el ser cornudo es naturalmente uno de los apéndices del matrimonio

Capítulo 3.XXXIII.—La cura del médico Rondibilis para el ser cornudo

Capítulo 3.XXXIV.—Cómo las mujeres suelen tener mayor deseo por las cosas prohibidas

Capítulo 3.XXXV.—Cómo el filósofo Trouillogan trata la dificultad del matrimonio

Capítulo 3.XXXVI.—Continuación de la respuesta del filósofo ephectico y pirrónico Trouillogan

Capítulo 3.XXXVII.—Cómo Pantagruel persuadió a Panurgo de consultar a un loco

Capítulo 3.XXXVIII.—Cómo Triboulet es presentado y descrito por Pantagruel y Panurgo

Capítulo 3.XXXIX.—Cómo Pantagruel estuvo presente en el juicio del juez Bridlegoose, quien resolvía causas y controversias legales por azar y suerte de los dados

Capítulo 3.XL.—Cómo Bridlegoose da razones de por qué consideraba aquellas acciones legales que resolvía por azar de los dados

Capítulo 3.XLI.—Cómo Bridlegoose relata la historia de los reconciliadores de partes en discordia en asuntos legales

Capítulo 3.XLII.—Cómo surgen inicialmente los pleitos y cómo llegan después a su pleno desarrollo

Capítulo 3.XLIII.—Cómo Pantagruel excusa a Bridlegoose en el asunto de sentenciar acciones legales por azar de los dados

Capítulo 3.XLIV.—Cómo Pantagruel relata una extraña historia sobre la perplejidad del juicio humano