Hamlet · William Shakespeare

ESCENA III

Capítulo 25 de 80 · 1 min de lectura

CLAUDIO, POLONIO, OFELIA

POLONIO.—Paséate por aquí, Ofelia. Si V. M. gusta podemos ya ocultarnos. Haz que lees en este libro (dándole un libro): esta ocupación disculpará la soledad del sitio... ¡Materia es por cierto en que tenemos mucho de que acusarnos! ¡Cuántas veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas engañamos al diablo mismo!

CLAUDIO.—Demasiado cierto es... (Ap.) ¡Qué cruelmente ha herido esa reflexión mi conciencia! El rostro de la meretriz, hermoseada con el arte, no es más feo despojado de los afeites, que lo es mi delito disimulado en palabras traidoras. ¡Oh, qué pesada carga me oprime!

POLONIO.—Ya le siento llegar, señor; conviene retirarnos.