Lisístrata · Aristophanes

Part 17

Capítulo 17 de 19 · 14 min de lectura

Médico de Atenas (V. Los Acarnienses, 1032.)

Mientras se le lleva su hijo, continúa contando su historieta.

Los delfenses irritados por las críticas de Esopo le acusaron de haber sustraído una copa sagrada. El fabulista les recitó entonces el apólogo a que se refiere Aristófanes.

Antiguo poeta trágico. El escoliasta supone que Jantias no se refiere aquí al poeta, sino a un citarista del mismo nombre, muy popular en tiempo de Aristófanes.

Parodia de una obra perdida.

Remedio contra la locura.

Frínico, a causa de haber renovado en su tragedia La toma de Mileto el dolor de los atenienses por esta pérdida, fue condenado a una multa de 1000 dracmas. Su desgracia se hizo proverbial.

Carcino era un mal poeta trágico, cuyos hijos tenían pequeña estatura y ejecutaban danzas trágicas. Otro llamado Jenocles compuso tragedias y ganó un premio en certamen con Eurípides. Aristófanes vuelve a ocuparse de ellos en La Paz, 289, 778, 790; y en Las Ranas, 86.

Juego de palabras, por significar Carcino, cangrejo.

Las vinagreras tenían una forma aproximadamente esférica, y debían de ser de pequeñas dimensiones, porque los antiguos usaban el vinagre muy concentrado. Con el trípode que las sostenía debían parecerse a una araña levantándose sobre sus patas, y a un cangrejo, por lo cual Filocleón halla en el hijo de Carcino esa triple semejanza.

Ὀρχίλος, reyezuelo (ave), tiene la misma raíz que danzante o bailarín.

Carcino.

El coro bailaba al presentarse en escena, pero nunca al retirarse.

Lib. V, 16.

Historia de la literatura griega, t. II, pág. 71.

La Paz tiene 1356 versos.

Le Théatre des Grecs, t. VI, pág. 1.

Éupolis en Los Aduladores, y Platón, el cómico, en Las Victorias, se burlaron mucho de la imagen colosal de la Paz, que sale de su prisión para no decir una palabra en toda la comedia.

Trigeo se congratula en él de volver a ver a la Paz después de trece años de ausencia.

POYARD. Aristophane, pág. 200.

Es decir, irritado. Tratando de explicar este epíteto, dicen unos que es para comparar la voracidad del escarabajo al rayo que todo lo consume; y otros, teniendo en cuenta que el καταβάτου del original significa bajar, ven en él una alusión a la bajeza de aquel animal. Ambas explicaciones, como se ve, son demasiado sutiles para ser verdaderas.

La circunstancia de asistir un extranjero a la representación, hace creer que La Paz se puso en escena en las grandes dionisiacas.

Σπατίλη significa liquida alvei egestio, y raeduras de cuero. Alusión al oficio de Cleón.

Refiérese sin duda a la manía de los procesos criticada en Las Avispas.

El nombre de Trigeo (derivado de τρύγη, vendimia) significa viñador.

Los caballos de Etna (Sicilia) eran famosos por su velocidad. Además, según el Escoliasta, el Etna era notable por la gran variedad de escarabajos que en él se criaban. Los de una de sus especies, al decir de Platón el Cómico, llegaban a ser tan grandes como un hombre.

Parodia del Belerofonte de Eurípides.

Por miedo de que algún mal olor atraiga al escarabajo.

Esta acusación era frecuente en Atenas. Los persas veían con placer las disensiones de los griegos.

Frase proverbial que se dirigía a los que se meten en lo que no les importa.

Véase la fábula de Samaniego El Águila y el Escarabajo.

Alusión al Belerofonte de Eurípides.

Parodia.

Τὸ αἰδοῖον δείκνυσι παίζων.

Juego de palabras: κάνθαρος, escarabajo, era también el nombre que se daba a unas naves construidas en Naxos.

Uno de los tres puertos del Pireo tenía ese nombre.

Véase Los Acarnienses, donde Diceópolis echa en cara a Eurípides la cojera de sus héroes.

Ne visite ne cacate triduo.

Alusión a las disolutas costumbres de los habitantes de Quíos, ciudad aliada de Atenas.

Por efecto de su temor.

Es decir, un escarabajo que sirve de caballo. Alusión al hipocentauro.

Atmón era una aldea del Ática.

Al aspecto de los comestibles, la glotonería hace ablandarse a Mercurio.

LUCIANO se burla también de estos oficios de Mercurio. (Diálogos de los Muertos. Mercurio y Maya.)

Exclamación ordinaria de los lacedemonios.

Exclamación favorita de los atenienses.

Véase Los Caballeros.

Esta parece la versión más verosímil de las palabras ὁ κατὰ τοῖν σκελοῖν que han dado lugar a muchas conjeturas.

Ciudad de Laconia destruida por los atenienses el año segundo de la guerra del Peloponeso. (TUCÍD., II, 56). Había también otra población del mismo nombre en el Ática. La Guerra, fingiendo arrojarla al mortero, echaba un puerro, en griego πράσον, por el parecido de este nombre con el de Prasias.

La Guerra echa en el mortero ajos y queso, como emblema de Mégara y Sicilia respectivamente.

En representación de Atenas. La miel del Ática era muy celebrada.

Para hacer más doloroso el puñetazo.

Al Tumulto que regresa.

CLEÓN, muerto en la batalla de Anfípolis. (V. la Noticia preliminar.)

Los que querían evitar algún mal se iniciaban en los misterios de Samotracia, isla del Egeo, famosa por el culto de Hécate y los dioses Cabiros. La iniciación se consideraba como un seguro preservativo, y como medio de conseguir cuanto se deseaba.

BRÁSIDAS, muerto en la misma batalla que Cleón.

General persa en tiempo de Darío.

Δεφόμενος.

Alusión, según se cree, a Alcibíades, que en el mismo año (TUCÍD., V., 52.) excitó a los habitantes de Patras a extender sus fortificaciones hasta el mar, e iba preparando los ánimos a una nueva guerra, con objeto de desarrollar sus planes ambiciosos.

Que se acostumbraba a beber a fin de las comidas.

General partidario de la guerra (V. Los Acarnienses.)

Cleón.

En el texto hay un juego de palabras intraducibie, porque γῆρας significa vejez y la piel o camisa de las serpientes, y ἀσπίς escudo y áspid.

Diversión de los asistentes a un festín, que consistía en arrojar a un recipiente los restos del vino de sus copas; del ruido que el líquido producía al caer, deducía cada jugador el cariño que su amante le profesaba. Había dos especies de cótabo. He aquí cómo los describe el Escoliasta: Primero, clavábase en tierra un palo, a cuya extremidad superior se adaptaba por medio de una correa una barra movible que sostenía dos platillos, colgados de sus brazos como de los de una balanza, y debajo de estos platillos se ponían dos vasijas con agua: cada jugador lanzaba una copa de vino sobre un platillo, que al llenarse descendía y chocaba con la cabeza de una estatuita de bronce puesta en la vasija con agua de que se ha hablado: cuando este choque se verificaba sin ningún derramamiento del líquido, el jugador era proclamado vencedor, y se le auguraba buena suerte en las lides de Cupido. Segundo, colocábase una vasija con agua, sobre la cual flotaban otras más pequeñas: el juego consistía en sumergir una de estas, arrojando bruscamente el vino que quedaba en el fondo de las copas.

Ilustre general ateniense (V. la nota al verso 562 de Los Caballeros).

Gimnasio de Atenas donde se ejercitaban los soldados y se ponían a prueba antes de una expedición militar los hombres capaces de resistir sus fatigas.

Respuesta que se había hecho proverbial. Cilicón de Mileto entregó sus patria a los habitantes de Priene, respondiendo a los que le preguntaban qué intentaba hacer: Nada malo. Después de su traición se refugió en Samos, donde uno de sus compatriotas, de oficio carnicero, le cortó una mano para castigar su perfidia.

Alusión a una costumbre judicial. Cuando había varios criminales condenados a la pena capital se ejecutaba uno cada día, sorteándolos al efecto.

Se refiere a las municiones de boca que tenían que adquirir los soldados al partir a una expedición.

Trigeo toma las palabras de Mercurio en su acepción obscena.

Al tener lugar la iniciación se ofrecía un cerdo en sacrificio. Los iniciados gozaban después de su muerte de una suerte más feliz. (V. Las Ranas, 454.)

Parodia.

Ironía. Pisandro era sumamente cobarde; Éupolis dice de él: «Que hizo la expedición de Pactolo, pero que su falta de valor le mantuvo siempre en la retaguardia.» Contribuyó el año 20 de la guerra del Peloponeso a derribar la democracia. Cuando cayó el gobierno de los Cuatrocientos se refugió en Decelia.

Mercurio era el protector de los ladrones, y ladrón él mismo. (Véase el Himno a Mercurio, atribuido a Homero.) HORACIO dice en su elogio (lib. I, od. X):

Callidum, quidquid placuit, jocoso condere furto.

Los Persas respetaron por este motivo a Delos y Éfeso, célebres por el culto de Apolo y Diana.

Alusión a varios eclipses de sol y luna ocurridos durante la guerra del Peloponeso.

La palabra carbones tiene un sentido obsceno, significando τὸ γυναικεῖον αἰδοῖον.

Que arrojó el escudo.

Himno a Apolo. Era también un canto guerrero, lo cual motiva la respuesta de Trigeo.

Lit.: a Enialio, sobrenombre de Marte en Homero, pero aquí debe de ser una deidad diferente, aunque también guerrera, por lo cual hemos traducido Belona.

Da a entender que no querían la Paz.

Vid. Los Acarnienses.

Los de Argos fueron unas veces aliados de Esparta y otras de Atenas durante la guerra del Peloponeso.

Ya vimos en Los Acarnienses el extremo a que había llegado en Mégara la miseria pública.

Ya hemos visto que el ajo era la producción más abundante en Mégara, y que se le atribuía la virtud de enardecer los ánimos y atizar los instintos belicosos.

Aristófanes da a los atenienses el mismo consejo que Temístocles. (Vid. PLUTARCO, Vida de Temístocles.)

Es decir, que expresen la abundancia de vinos que con la paz se van a recoger.

Compañeras de la Paz. Opora es el otoño o la abundancia, que principiaba para los atenienses hacia la mitad de nuestro mes de julio, es decir, cuando maduran mieses y frutas. Teoría era el nombre de las comisiones o embajadas que tenían por objeto reglamentar las fiestas religiosas y los espectáculos y diversiones. De modo que ambas compañeras de la Paz se presentan, la primera para indemnizar de sus pérdidas a los campesinos, y la segunda para alegrar a los ciudadanos. Es de advertir que los dos nombres recuerdan los de unas cortesanas, célebres en Atenas, por lo cual sin duda aparecían en escena con el traje de tales.

La frase griega es más gráfica: oppedit.

El célebre escultor Fidias, amigo de Pericles, recibió el encargo de hacer la estatua de Minerva, y fue acusado de haber sustraído parte del oro que al efecto se le dio. Condenado al destierro, se retiró a Elis, donde hizo la estatua de Júpiter Olímpico. Pericles, temeroso de igual suerte, y cómplice tal vez del artista, hizo decretar la guerra contra Mégara para distraer la atención pública de tan peligroso asunto. Y esta fue, según el Escoliasta, la causa de la guerra del Peloponeso, que no admiten algunos autores, fundados en que el destierro de Fidias fue muy anterior a este acontecimiento.

Al principiar la guerra los campesinos se refugiaron en la capital. (V. Los Acarnienses, noticia preliminar.)

Cleón.

Uno de los ministerios de Mercurio era llevar al infierno las almas de los difuntos.

Véase Los Caballeros.

Alusión a la influencia omnipotente de Cleón en aquella época.

Juego de palabras sin sentido en castellano, basado en la semejanza de ἀποβολιμαῖος, que pierde sus armas, y ὑποβολιμαῖος, hijo supuesto.

Demagogo, heredero de la influencia de Cleón y objeto de los continuos ataques de Aristófanes. (V. Los Acarnienses, 846.) Éupolis y Platón el Cómico también le persiguieron con sus burlas e invectivas.

Vid. Las Nubes, nota al v. 1065.

Simónides fue el primer poeta que se hizo pagar sus versos.

Poeta cómico.

Cratino murió el año 423 antes de nuestra era, y la última invasión lacedemonia tuvo lugar cuatro años antes. Aristófanes se refiere a la comedia de Platón titulada Λάκωνες, Los lacedemonios, en que se censuraba la afición de Cratino a la bebida.

Opora ya hemos visto que indica el otoño y sus frutas.

Yerba astringente y tónica propinada contra los cólicos producidos por comer mucha fruta.

Duración ordinaria de las fiestas.

Verso del Belerofonte de Eurípides.

Véase al principio de la comedia cuál era el alimento favorito del escarabajo.

Vos expectant cupidi, arrecto pene.

Los que les han servido para libertar a la Paz.

Metro empleado en la parábasis, que el coro ha principiado a recitar.

El Escoliasta cree que Aristófanes alude a Éupolis y Cratino, poetas cómicos rivales suyos.

Véase la nota a la Parábasis de Las Avispas, donde se encuentra repetido este pasaje relativo a Cleón.

Invectiva contra Éupolis, repetición de la que le dirigió en Las Avispas, 1206.

Aristófanes era calvo.

Véase la nota sobre Carcino y sus hijos al fin de Las Avispas.

Jenocles, uno de los hijos de Carcino, que compuso tragedias, abusaba en estas de la maquinaria, fiando en recursos extraños al arte el éxito de sus dramas.

Se cree que Aristófanes alude a alguna pieza de Jenocles titulada el ratón, que tuvo mal éxito.

Sobre Morsino y Melantio, véase la nota correspondiente al verso 401 de Los Caballeros.

Aristófanes censura a menudo la ampulosidad e hinchazón de estilo de los autores de ditirambos. En Las Aves, 1372, 1409, vuelve a ridiculizarlos en la persona de Cinesias.

Ion de Quíos, poeta ditirámbico, autor de una oda en que se elogiaba la belleza del lucero matutino: compuso también comedias, epigramas y otras poesías, y ganó el premio en un certamen trágico. En agradecimiento, regaló a sus jueces, los atenienses, una gran cantidad del exquisito vino de su patria. Su nombre sirve de título a uno de los diálogos de Platón. Aristófanes le crítica en Las Ranas.

Opora.

Teoría.

Hay en el original un equívoco indecentísimo.

Planta de la familia de los bignoniáceas, que, sin duda por su abundancia de semillas, era tenida en Grecia como emblema nupcial. A los recién casados se les coronaba de hojas de sésamo y se les ofrecía un panecillo hecho con su harina. Todavía en los tiempos presentes se le amasa en Levante con almidón y miel, formando unas tortas que se venden en Esmirna.

Sed pene opus est.

Demo del Ática. Celebrábanse en él cada cinco años fiestas en honor de Diana. La causa de la institución de las Brauronias fue la siguiente, según una tradición referida por el Escoliasta: «Ifigenia, hija de Agamenón, iba a ser sacrificada en Braurón y no en Áulide, según la Opinión más admitida, cuando Diana la sustituyó por una osa. En recuerdo de esta intervención se instituyeron las fiestas aludidas. Según otros, fue para apaciguar a la diosa, irritada por la muerte de una osa, adscrita, digámoslo así, a su templo, y favorita suya. En conmemoración de uno u otro suceso, ninguna joven ateniense podía casarse sin haber sido consagrada a Diana de Braurón.»

En el original hay una porción de equívocos basados en la doble acepción en que se toma a Teoría, significando unas veces una mujer y siendo otras una denominación común a todas las fiestas.

Los que asistían a los Juegos olímpicos o ístmicos llevaban tiendas para acampar al aire libre, pues la mucha concurrencia impedía hallar habitaciones. Hay una alusión obscena, que hacía patente un gesto del actor: isthmum, nempe pudendum muliebre puellæ quam subagitare cupit et quod domicilium peni suo alludit, seu digito, seu phallo in aëre scribit.

V. la nota al verso 1281 de Los Caballeros.

Succum ejus lambendo hauriet irruens.

Sus vestidos.

Hay en toda esta descripción de las fiestas una porción de equívocos obscenos, que nos creemos dispensados de señalar.

Los pritáneos debían de presentar al Senado a los que lo necesitaban, pero parece que no lo hacían de balde.

Sacrificio que se ofrecía a las divinidades de segundo orden. Se ofrecían a Mercurio ollas de legumbres en recuerdo de una oblación igual, hecha después del diluvio por los hombres que de él se salvaron, para aplacar a Mercurio sobre la suerte de los fallecidos.

Βοΐ, buey, es la primera parte de βοηθεῖν, socorrer. El coro no quiere oír hablar de bueyes, porque esta palabra le recuerda los socorros militares de que está tan harto. Como se ve, el juego de palabras que resulta es intraducible.

Para comprender este pasaje, es preciso tener presente que la palabra οἶ, oveja, la pronunciaban las jonios οΐ, deshaciendo el diptongo y resultando la exclamación de desaprobación y disgusto de que habla después el coro.

Harina tostada, espolvoreada de sal, que se empleaba en los sacrificios, bien sola, bien para esparcirla sobre las víctimas.

Sobre Queris véase la nota al principio de Los Acarnienses.

Vox græca «hordeum» notat etiam virile membrum. Lo cual explica la contestación siguiente.

Nombre que significa: poner fin a los combates.

Lago de Beocia.

Atenienses famosos por su glotonería.

Las anguilas solían aderezarse con acelgas. Las palabras que Aristófanes pone en boca de Melantio son verosímilmente una parodia de las de Jasón en la Medea.

Se compara a Estílbides, famoso adivino que acompañó a los atenienses en su expedición a Sicilia. Su nombre etimológicamente considerado significa brillar, lucir, y por eso se le ocurre a Trigeo en el momento de encenderse la llama para el sacrificio.

Adivino poco perspicaz criticado por su arrogancia. Éupolis se ocupó también de él en su comedia Las Ciudades.

Ciudad de Eubea, cuyos habitantes eran partidarios de la guerra.

La conversación de Trigeo con el esclavo debe entenderse que es aparte.

Los lacedemonios.

Adivino mencionado en Los Caballeros, 123.

Los adivinos, especialmente en tiempo de guerra, eran sostenidos en el Pritáneo a cuenta de la república.

El oráculo de Trigeo está formado de fragmentos tomados de la Ilíada, I, 467; XVI, 301; XVII, 273, y de la Odisea, VII, 137, etc.

Ilíada, IX, 63, 64. (Trad. de Hermosilla.)

Elimnio era, según el Escoliasta, un templo de Eubea. Otros, apoyados en un fragmento del Nauplios de Sófocles, creen que era un escollo próximo a la isla, donde ocurrían frecuentes naufragios.

Nombre de esclava.

El canto o estridulación de la cigarra era muy agradable para los griegos. ANACREONTE compuso una oda en honor de este insecto, y HOMERO (Ilíada, III, 525) califica de armoniosa su voz. Esopo la pondera igualmente en esta fábula:

Un asno oyó cantar a las cigarras, Y de su bella voz quedó prendado. —¿El qué coméis, les preguntó envidioso, Para sacar tan agradable canto? —Solo rocío, contestaron ellas. Y el asno con artístico entusiasmo, —Solo rocío comeré, se dijo. Y al cabo de ocho días le enterraron.

El Taxiarco venía a ser una especie de jefe de división.

Una de las doce estatuas en cuyo pedestal se fijaban las listas de los ciudadanos que debían tomar las armas.

Lapillis usos fuisse veteres abstergendis natibus postquam alvum exonerassent, ostendit etiam Pluti locus, v. 817.

Alusión a los trierarcas, que mandaban cerrar varios agujeros en las naves para beneficiarse con el sueldo de los correspondientes remeros suprimidos.

Véase la nota al verso 343 de esta comedia.

Planta purgante que se criaba en Egipto, aunque otros dicen que astringente.

Versos de los Epígonos, poema atribuido a Homero.

Versos tomados de Homero, con ligeras alteraciones.

La palabra combate μαχή entra en la composición de Lámaco.

Nombres cuya composición envuelve la idea de consejo y lágrimas, unidos a guerras y combates.

Versos de Arquíloco, que huyó en un combate arrojando su escudo, y después celebró él mismo su hazaña. Cleónimo hizo lo mismo.

Nupciales.

El ANÓNIMO del Prefacio 3.º de Las Aves. Scholia græca in Aristophanem, Parisiis, ed. Didot, 1855, pág. 209.

Otro ANÓNIMO autor del Prefacio 2.º de las mismas, ídem, íbidem.

Citados por el escritor de la nota precedente.

ARTAUD (Comédies d’Aristophane, t. II, p. 5, nota) menciona esta hipótesis. El mismo, citando a DIÓGENES LAERCIO (lib. IX, Protágoras, 4), cita el tratado de la República de Protágoras, único que podía haber sugerido a Aristófanes la idea refutada en el texto.

Prose. Milano, 1876, p. 137. Elogio degli Uccelli.

185 kilómetros.

Extranjero que quería pasar por ateniense. Era oriundo de Caria y de baja extracción.

No se sabe de Filócrates más que lo que dice Aristófanes.

Vendedor de pájaros. Era de pequeña estatura y parecido a un grajo.

Ya hemos visto que esta frase equivale a la nuestra «irse al infierno» o «al diablo.»

Al inaugurarse una ciudad se ofrecían sacrificios. Evélpides y Pistetero llevan los útiles necesarios.

Grito que imita al de la Abubilla.

El Reyezuelo es un pajarito, notable por una hermosa corona color de aurora, orlada de negro por ambos lados; vive en los bosques de Europa.

Los actores salían con máscaras y trajes imitando a las aves que representaban.

Fingit se præ timore cacasse, et defluente merda pedes inquinatos habere. En Las Ranas le acontece a Baco una aventura semejante.

Juego de palabras sobre Fasos, que envuelve el sentido de delación. (V. nota al verso 726 de Los Acarnienses.)

El gallo era un animal originario de Persia. Las riñas de gallos, a que alude el poeta, no se introdujeron en Atenas hasta después de las guerras médicas.

Puerto de Atenas.

Τρόχιλος, reyezuelo, tiene la misma raíz que τρέχω, correr.

Sin duda con el ruido de sus alas.

Los nombres griegos de selva y puerta solo difieren en una letra.

La Abubilla es notable por su hermoso copete longitudinal, compuesto de dos hileras de plumas que, al elevarse, forman un penacho color de oro con orla negra, sumamente lindo.