Edipo Rey · Sophocles

ESCENA II

Capítulo 10 de 42 · 2 min de lectura

LOS PRECEDENTES, UN COLONENSE

EDIPO

Extranjero, por lo que acabo de oir a la persona cuya vista suple a la mía, venís aquí muy a propósito para decirnos lo que ignoramos.

EL COLONENSE

Antes de interrogarme, dejad el asiento en que descansáis; estáis en un lugar sagrado cuyo acceso no está permitido.

EDIPO

¿Qué lugar es éste? ¿A qué divinidad está consagrado?

EL COLONENSE

Es un lugar que no puede habitarse, al que uno no puede aproximarse; está bajo el poder de las divinidades terribles hijas de las tinieblas y de la tierra.

EDIPO

¿Qué divinidades? Yo quisiera saber su respetable nombre.

EL COLONENSE

El pueblo aquí las llama las Euménides, que lo ven todo; en otras partes les dan otros nombres.

EDIPO

Acójanme con ojos favorables, como su suplicante. Esta tierra será mi asilo y yo no saldría ya de ella.

EL COLONENSE

¿Qué anuncian esas palabras?

EDIPO

Todo mi infortunio.

EL COLONENSE

Puesto que es así, no tendré la osadía de arrancaros de este lugar sin haber consultado a la ciudad y preguntado lo que debo hacer.

EDIPO

Extranjero, en nombre de los dioses, no desdeñéis a un desgraciado que os suplica y que quiere ser enterado por vuestra boca.

EL COLONENSE

Preguntad; no tendréis que quejaros de mi negativa.

EDIPO

¿Cuál es, pues, en fin, el lugar donde estamos?

EL COLONENSE

Os diré todo lo que sé. Este lugar es enteramente sagrado: el venerable Poseidón reina en él, lo mismo que el dios a quien deben el fuego los humanos, el titán Prometeo. Los campos vecinos se glorían de pertenecer a Colona y llevan su nombre. El suelo que pisas se llama el umbral de bronce de Atenas. Tales son estos lugares menos célebres en tierra extraña que aquí respetables.

EDIPO

¿Están habitados?

EL COLONENSE

Sin duda; y los habitantes han tomado el nombre de su dios.

EDIPO

¿El poder soberano está en manos de uno sólo o de la multitud?

EL COLONENSE

Esta comarca está sometida al rey que reina en Atenas.

EDIPO

¿Quién es el príncipe que reina por la justicia y la firmeza?

EL COLONENSE

Se llama Teseo; Egeo era su padre.

EDIPO

¿Quién de vosotros podría servirnos de mensajero cerca de él?

EL COLONENSE

¿A qué habría que disponerle? ¿Qué habría que decirle?

EDIPO

Que puede ser para él muy ventajoso prestarnos un pequeño socorro.

EL COLONENSE

¿Y qué ventaja puede proporcionarle un hombre privado de la luz?

EDIPO

Nuestras palabras no lo están.

EL COLONENSE

Ved, extranjero, lo que, por vuestro interés, me atrevo a aconsejaros, pues a pesar de vuestra miseria, vuestro exterior anuncia un hombre de condición distinguida: seguid donde estáis hasta que yo pueda informar de lo que me habéis dicho, no a los habitantes de la ciudad, sino a los de estos campos. Ellos por sí solos juzgarán si debéis dejar ese lugar o si podéis quedaros en él.