Sistema de lógica, razonamiento y inducción · John Stuart Mill

Libro VI.

Capítulo 60 de 72 · 1 min de lectura

SOBRE LA LÓGICA DE LAS CIENCIAS MORALES.

“Si el hombre puede predecir, con una seguridad casi total, los fenómenos cuyas leyes conoce; si incluso cuando le son desconocidas, puede, a partir de la experiencia, prever con gran probabilidad los acontecimientos futuros; ¿por qué habría de considerarse como una empresa quimérica la de trazar con alguna verosimilitud el cuadro de los destinos futuros de la especie humana, a partir de los resultados de su historia? El único fundamento de creencia en las ciencias naturales es esta idea: que las leyes generales, conocidas o ignoradas, que rigen los fenómenos del universo, son necesarias y constantes; ¿y por qué razón este principio habría de ser menos cierto para el desarrollo de las facultades intelectuales y morales del hombre que para las demás operaciones de la naturaleza? Finalmente, puesto que las opiniones formadas a partir de la experiencia... son la única regla de conducta de los hombres más sabios, ¿por qué habría de prohibirse al filósofo apoyar sus conjeturas en esa misma base, siempre que no les atribuya una certeza superior a la que puede derivarse del número, la constancia y la exactitud de las observaciones?”—CONDORCET, Esbozo de un Cuadro Histórico de los Progresos del Espíritu Humano.