Antología de la literatura alemana · Calvin Thomas
Capítulo 2
Capítulo 22 de 52 · 1 min de lectura
De ‘Broma y Seriedad’ de Pauli, la historia número 47: El necio astuto.
También puede ocurrir que un necio encuentre una solución que un sabio no puede hallar. Una vez, un hombre pobre, un mendigo, entró en una posada donde había un gran asado en el espetón. El pobre tenía un pedazo de pan, que sostuvo entre el asado y el fuego para que el aroma del asado impregnara el pan; entonces comió el pan, y así lo hizo hasta que ya no le quedó más pan, y quiso marcharse. El posadero le pidió que pagara la cuenta. El pobre dijo: ustedes no me han dado nada de comer ni de beber, ¿qué debo pagar? El posadero replicó: te has saciado con lo mío, con el aroma del asado, eso debes pagármelo. Discutieron el asunto y la cuestión fue llevada ante el tribunal, pero se aplazó hasta otro día de juicio. Uno de los jueces tenía un bufón en casa, y durante la comida se habló del caso. Entonces el bufón dijo que el hombre debía pagar al posadero con el sonido del dinero, así como el pobre se había saciado con el aroma del asado. Cuando llegó el día del juicio, se mantuvo ese fallo; el fallo lo encontró el bufón.
[Notas: 4: La primera edición fue publicada en Estrasburgo en 1522. 5: Geschmack = aroma. 6: Ürten = cuenta (costo de comida y bebida).]



