Antología de la literatura alemana · Calvin Thomas
Capítulo 3
Capítulo 23 de 52 · 1 min de lectura
Del ‘Libro de viaje’ de Wickram: Un párroco complaciente.
Un pobre cura ignorante aspiraba a una buena y rica parroquia; pues había oído hablar de los grandes ingresos que allí se obtenían, por lo cual le agradaba mucho la idea; no era por el deseo de apacentar ovejas, sino porque esperaba obtener mucho dinero de ello. Y como había pedido y solicitado muchas veces por ello, los campesinos le citaron un domingo para tratar el asunto y, si llegaban a un acuerdo, recibirlo en la parroquia.
Cuando llegó ese domingo, el cura se presentó ante el alcalde y todo el tribunal, en presencia del funcionario, y cuando todo estuvo dispuesto, se trató lo que habría de recibir como salario: la vivienda, el pequeño diezmo y algunas fanegas de frutos, como centeno, trigo, cebada, avena, vino y dinero, con lo cual el cura quedó muy satisfecho; todo fue acordado y decidido. Entonces el alcalde lo llevó aparte y le dijo en secreto: Querido señor cura, ya que hasta ahora ha servido en el obispado, debe saber que en este pueblo las cosas son diferentes; aquí somos bastante independientes. Por eso, debe administrarnos el sacramento en dos especies, es decir, en pan y vino. El buen cura temía que, si se negaba, los campesinos le retirarían la oferta; por ello, accedió de buena gana y dijo al alcalde: Eso lo haré con gusto. Y para que vea que lo hago de buena fe y con buenas intenciones hacia ustedes, se los daré en tres especies: pan, vino y queso. Esto agradó mucho al alcalde, quien dijo que lo consultaría con sus campesinos para ver si estaban conformes.
[Notas: 7: Rollwagenbüchlein, una colección de relatos para pasar el tedio del viaje; publicada por primera vez en 1555. 8: Stalt nach, ‘quería conseguir’. 9: Bestelt, ‘ordenado’, ‘arreglado’. 10: Zehenden, ‘diezmos’ (el dativo en aposición a lon). 11: Auff ein ort, ‘aparte’.]



