Antigüedades judías · Flavius Josephus
Capítulo 1 — Cómo Esaú y Jacob, hijos de Isaac, dividieron su habitación;
Capítulo 35 de 196 · 1 min de lectura
Y Esaú poseyó Idumea y Jacob Canaán.
1. Tras la muerte de Isaac, sus hijos dividieron sus moradas respectivamente; y no conservaron lo que antes tenían, sino que Esaú partió de la ciudad de Hebrón, la dejó a su hermano y habitó en Seir, gobernando sobre Idumea. Llamó así al país por sí mismo, pues él se llamaba Edom; nombre que recibió en la siguiente ocasión: Un día, regresando del trabajo de la caza muy hambriento [cuando aún era un niño], encontró a su hermano mientras éste preparaba un guiso de lentejas para su comida, el cual tenía un color muy rojo; por lo cual lo deseó aún más y le pidió que le diera de comer. Pero su hermano se aprovechó de su hambre y lo obligó a cederle su primogenitura; y él, apremiado por el hambre, se la entregó bajo juramento. Por eso, a causa del color rojizo de este guiso, sus contemporáneos, en tono de burla, lo llamaron Edom, pues los hebreos llaman Edom a lo que es rojo; y ese fue el nombre que se dio al país; pero los griegos le dieron una pronunciación más agradable y lo llamaron Idumea.
2. Fue padre de cinco hijos; de los cuales Jaus, Jalomus y Coreus fueron de una esposa llamada Alibama; mientras que los otros, Alifaz nació de Ada y Ragüel de Basemat: y estos fueron los hijos de Esaú. Alifaz tuvo cinco hijos legítimos: Temán, Omar, Safus, Gotam y Kenaz; pues Amalec no era legítimo, sino hijo de una concubina llamada Timna. Estos habitaron en la parte de Idumea llamada Gebalitis, y en la denominada por Amalec, Amalecitis; porque Idumea era un país extenso, y entonces conservaba el nombre general, mientras que en sus distintas partes mantenía los nombres de sus habitantes particulares.



