Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare
SCENE I. Wales. Near the cave of Belarius.
Capítulo 153 de 818 · 1 min de lectura
Entra Cloten solo.
CLOTEN. Estoy cerca del lugar donde deberían encontrarse, si Pisanio lo ha señalado correctamente en el mapa. ¡Qué bien me quedan sus ropas! ¿Por qué su dama, que fue hecha por aquel que hizo al sastre, no habría de quedarme bien también? Más aún, con el debido respeto a la palabra, pues se dice que la gracia de una mujer viene por arrebatos. En eso debo desempeñar el oficio. Me atrevo a decirlo a mí mismo, pues no es vanagloria que un hombre y su espejo conversen en su propia habitación; quiero decir, las líneas de mi cuerpo están tan bien trazadas como las suyas; no menos joven, más fuerte, no inferior a él en fortuna, superior en las ventajas del momento, por encima de él en nacimiento, igualmente versado en servicios generales, y más notable en enfrentamientos singulares. Sin embargo, esta criatura insensible lo ama a pesar mío. ¡Qué cosa es la mortalidad! Postumo, tu cabeza, que ahora crece sobre tus hombros, dentro de esta hora será cortada; tu dama forzada; tus ropas hechas trizas ante sus ojos; y todo esto hecho, la arrojaré de regreso a la casa de su padre, quien tal vez se enoje un poco por mi trato tan rudo; pero mi madre, teniendo poder sobre su mal genio, convertirá todo en alabanzas para mí. Mi caballo está bien atado. ¡Fuera, espada, y a un propósito grave! Fortuna, ponlos en mis manos. Esta es la exacta descripción del lugar de encuentro; y ese sujeto no se atrevería a engañarme.
[Sale.]



