Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare

SCENE IV. London. A street.

Capítulo 221 de 818 · 1 min de lectura

Entran los alguaciles, arrastrando a la Hostalera Quickly y a Doll Tearsheet.

HOSTALERA. No, vil bellaco. ¡Quisiera Dios que pudiera morir, para que te ahorcaran! Me has dislocado el hombro.

PRIMER ALGUACIL. Los alguaciles me la han entregado, y te aseguro que recibirá su merecido a latigazos. Por su causa han matado a uno o dos últimamente.

DOLL. ¡Gancho, gancho, mientes! Ven acá, te diré algo, maldito bribón de cara de tripa, si el niño que llevo ahora se pierde, más te valdría haber golpeado a tu madre, villano de cara de papel.

HOSTALERA. ¡Oh Señor, si Sir John estuviera aquí! Haría de este un día sangriento para alguien. Pero ruego a Dios que el fruto de su vientre se pierda.

PRIMER ALGUACIL. Si sucede, tendrás otra docena de cojines; ahora solo tienes once. Vamos, les ordeno a ambas que me acompañen, pues el hombre al que tú y Pistol golpearon ha muerto.

DOLL. Te diré algo, hombre flaco como incensario, haré que te azoten bien por esto, escarabajo azul, sucio y hambriento corrector, si no te azotan, renuncio a las medias faldas.

PRIMER ALGUACIL. Vamos, vamos, tú, dama andante, vamos.

HOSTALERA. ¡Oh Dios, que la justicia venza así a la fuerza! Bueno, de la paciencia viene el alivio.

DOLL. Vamos, bribón, vamos, llévame ante un juez.

HOSTALERA. Sí, vamos, sabueso famélico.

DOLL. ¡Señor muerte, señor huesos!

HOSTALERA. ¡Tú, esqueleto, tú!

DOLL. Vamos, cosa flaca, vamos, canalla.

PRIMER ALGUACIL. Muy bien.

[Salen.]