Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare

SCENE V. Another part of the field.

Capítulo 244 de 818 · 1 min de lectura

Entran el Condestable, Orleans, Borbón, el Delfín y Rambures.

CONDESTABLE. ¡Oh, diablo!

ORLEANS. ¡Oh, Señor! ¡El día está perdido, todo está perdido!

DELFIN. ¡Muerte de mi vida! ¡Todo está confundido, todo! La vergüenza y la eterna deshonra se sientan burlonas en nuestros penachos.

[Suena una breve alarma.]

¡Oh, malvada Fortuna! No huyas.

CONDESTABLE. Todas nuestras filas están rotas.

DELFIN. ¡Oh, vergüenza perdurable! ¡Matémonos! ¿Son estos los miserables por los que jugamos a los dados?

ORLEANS. ¿Es este el rey al que enviamos a pedir su rescate?

BORBÓN. ¡Vergüenza y eterna vergüenza, nada más que vergüenza! ¡Muramos con honor! ¡Una vez más, de regreso! Y aquel que no siga ahora a Borbón, que se marche y, con el sombrero en la mano, como un vil proxeneta, sostenga la puerta de la cámara mientras, por un esclavo no más noble que mi perro, su hija más hermosa es mancillada.

CONDESTABLE. ¡El desorden que nos arruinó, que ahora nos favorezca! Vayamos en montón a ofrecer nuestras vidas.

ORLEANS. Aún somos suficientes vivos en el campo para ahogar a los ingleses en nuestras multitudes, si se pudiera pensar en algún orden.

BORBÓN. ¡Al diablo con el orden ahora! Iré a la multitud. Que la vida sea corta, de lo contrario la vergüenza será demasiado larga.

[Salen.]