Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare

SCENE III. A Room in the Duke of Albany’s Palace

Capítulo 388 de 818 · 1 min de lectura

Entran Goneril y Osvaldo.

GONERIL. ¿Mi padre golpeó a mi caballero por reprender a su bufón?

OSVALDO. Sí, señora.

GONERIL. De día y de noche me agravia; a cada hora comete algún gran desmán que nos pone a todos en discordia; no lo soportaré: sus caballeros se vuelven insolentes, y él mismo nos reprende por cualquier nimiedad. Cuando regrese de cazar, no hablaré con él; dile que estoy enferma. Si tú y los demás aflojan en sus servicios habituales, estará bien; yo asumiré la culpa de ello.

[Se oyen cuernos en el interior.]

OSVALDO. Viene hacia aquí, señora; lo escucho.

GONERIL. Muestra toda la negligencia cansada que desees, tú y tus compañeros; quiero que esto llegue a ser motivo de discusión: si le desagrada, que vaya con nuestra hermana, cuyo parecer y el mío, lo sé, coinciden en esto, en no dejarnos dominar. Viejo ocioso, que aún quiere ejercer las autoridades que ya ha cedido. Por mi vida, los viejos necios vuelven a ser como niños; y deben ser tratados tanto con reprimendas como con halagos, cuando se ve que abusan. Recuerda lo que te he dicho.

OSVALDO. Muy bien, señora.

GONERIL. Y que los caballeros de él reciban de ustedes miradas más frías; no importa lo que resulte de ello; aconseja así a tus compañeros; quiero provocar de aquí ocasiones, y lo haré, para poder hablar. Escribiré de inmediato a mi hermana para que siga exactamente mi proceder. Prepara la cena.

[Salen.]