Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare
SCENE V. The heath.
Capítulo 437 de 818 · 1 min de lectura
Trueno. Entran las tres Brujas reuniéndose con Hécate.
PRIMERA BRUJA. ¿Qué sucede, Hécate? Te ves enfadada.
HÉCATE. ¿Acaso no tengo razón, brujas como son, insolentes y atrevidas? ¿Cómo se atrevieron a tratar y negociar con Macbeth en acertijos y asuntos de muerte? Y yo, la dueña de sus encantos, la artífice secreta de todos los males, jamás fui llamada a participar, ni a mostrar la gloria de nuestro arte. Y, lo que es peor, todo lo que han hecho ha sido por un hijo caprichoso, rencoroso y colérico; quien, como otros, ama por sus propios fines, no por ustedes. Pero reparen ahora: váyanse, y en el pozo de Aqueronte encuéntrenme por la mañana; allí él vendrá a conocer su destino. Preparen sus vasijas y sus conjuros, sus hechizos y todo lo demás. Yo me voy al aire; esta noche la pasaré hasta un final lúgubre y fatal. Grandes asuntos deben hacerse antes del mediodía. En la esquina de la luna cuelga una gota profunda de vapor; la atraparé antes de que caiga al suelo. Y eso, destilado por artes mágicas, levantará tales espíritus artificiales que, por la fuerza de su ilusión, lo llevarán a su perdición. Despreciará el destino, burlará la muerte y sostendrá sus esperanzas por encima de la sabiduría, la gracia y el temor. Y ustedes bien saben que la seguridad es el mayor enemigo de los mortales.
[Música y canto dentro: “Venid, venid”, etc.]
¡Escuchen! Me llaman; miren, mi pequeño espíritu se sienta en una nube brumosa y me espera.
[Sale.]
PRIMERA BRUJA. Vamos, apresurémonos; pronto regresará.
[Salen.]



