Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare
SCENE III. A room in a prison.
Capítulo 457 de 818 · 1 min de lectura
Entran el Duque disfrazado de fraile y el Alcaide.
DUQUE. Saludos, Alcaide, creo que ese es su cargo.
ALCAIDE. Soy el Alcaide. ¿Qué desea, buen fraile?
DUQUE. Obligado por mi caridad y mi sagrada orden, vengo a visitar a los espíritus afligidos aquí en la prisión. Concédame el derecho común de verlos y de conocer la naturaleza de sus crímenes, para poder ministrarles en consecuencia.
ALCAIDE. Haría más que eso, si fuera necesario.
Entra Julieta.
Mire, aquí viene una de mis damas, que, cayendo en los errores de su juventud, ha manchado su reputación. Está encinta, y el que la dejó así, sentenciado: un joven más apto para cometer otra falta semejante que para morir por esta.
DUQUE. ¿Cuándo debe morir?
ALCAIDE. Según creo, mañana. [A Julieta.] He hecho los arreglos para ti; espera un momento y te acompañarán.
DUQUE. ¿Te arrepientes, bella joven, del pecado que llevas?
JULIETA. Sí; y soporto la vergüenza con mucha paciencia.
DUQUE. Te enseñaré cómo debes examinar tu conciencia y poner a prueba tu penitencia, para ver si es sincera o fingida.
JULIETA. Aprenderé con gusto.
DUQUE. ¿Amas al hombre que te hizo daño?
JULIETA. Sí, como amo a la mujer que lo dañó a él.
DUQUE. Entonces parece que el acto más ofensivo fue cometido mutuamente.
JULIETA. Mutuamente.
DUQUE. Entonces tu pecado es de mayor peso que el suyo.
JULIETA. Lo confieso y me arrepiento, padre.
DUQUE. Así debe ser, hija; pero no sea que te arrepientas solo porque el pecado te ha traído esta vergüenza, pues ese pesar es siempre hacia nosotros mismos, no hacia el cielo, mostrando que no perdonaríamos al cielo por amor, sino por temor—
JULIETA. Me arrepiento porque es un mal, y acepto la vergüenza con alegría.
DUQUE. Descansa entonces. Tu compañero, según escuché, debe morir mañana, y voy a instruirlo. ¡Que la gracia te acompañe! ¡Benedicite!
[Sale.]
JULIETA. ¿Debe morir mañana? Oh, amor cruel que me concede la vida, cuyo único consuelo es un horror que muere a cada instante.
ALCAIDE. Es una lástima por él.
[Salen.]



