Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare

SCENE V. Antony’s camp near Alexandria.

Capítulo 55 de 818 · 1 min de lectura

Suena una trompeta. Entran Antonio y Eros, encontrándose con un Soldado.

SOLDADO. ¡Que los dioses hagan de este un día feliz para Antonio!

ANTONIO. ¡Ojalá tú y esas cicatrices tuyas hubieran logrado alguna vez convencerme de luchar en tierra!

SOLDADO. Si lo hubieras hecho, los reyes que se han rebelado y el soldado que esta mañana te ha abandonado aún te seguirían.

ANTONIO. ¿Quién se ha ido esta mañana?

SOLDADO. ¿Quién? Alguien siempre cercano a ti. Llama a Enobarbo, no te escuchará, o desde el campamento de César dirá: “Ya no soy tuyo”.

ANTONIO. ¿Qué dices?

SOLDADO. Señor, está con César.

EROS. Señor, no se ha llevado sus cofres ni su tesoro.

ANTONIO. ¿Se ha ido?

SOLDADO. Muy cierto.

ANTONIO. Ve, Eros, envía su tesoro tras él. Hazlo. No retengas nada, te lo ordeno. Escríbele—yo firmaré—amables despedidas y saludos. Dile que deseo que nunca encuentre más motivos para cambiar de señor. ¡Oh, mi fortuna ha corrompido a hombres honestos! Date prisa.—¡Enobarbo!

[Salen.]