Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare

SCENE IV. Hall in Capulet’s House.

Capítulo 650 de 818 · 1 min de lectura

Entran Lady Capuleto y la Nodriza.

LADY CAPULETO. Toma, lleva estas llaves y trae más especias, Nodriza.

NODRIZA. Piden dátiles y membrillos en la pastelería.

Entra Capuleto.

CAPULETO. ¡Vamos, muévanse, muévanse, muévanse! El segundo gallo ya ha cantado, la campana del toque de queda ha sonado, son las tres en punto. Atiende las carnes horneadas, buena Angélica; no escatimes en gastos.

NODRIZA. Anda, ama de casa, anda, vete a la cama; en verdad, mañana estarás enfermo por desvelarte esta noche.

CAPULETO. No, ni un poco. ¡Vamos! Ya he velado otras noches enteras por causas menores, y nunca me he enfermado.

LADY CAPULETO. Sí, has sido un cazador de ratones en tu tiempo; pero ahora yo te vigilaré para que no sigas velando así.

[Salen Lady Capuleto y la Nodriza.]

CAPULETO. ¡Celosa, celosa!

Entran sirvientes con espetones, leños y canastas.

Ahora, amigo, ¿qué traes ahí?

PRIMER SIRVIENTE. Cosas para el cocinero, señor; pero no sé qué son.

CAPULETO. Date prisa, date prisa.

[Sale el Primer Sirviente.]

—Tú, ve por leños más secos. Llama a Pedro, él te mostrará dónde están.

SEGUNDO SIRVIENTE. Tengo cabeza, señor, para encontrar leños sin molestar a Pedro por el asunto.

[Sale.]

CAPULETO. Por mi fe, bien dicho; un granuja alegre, ja. Serás un cabeza de leño.—En verdad, ya es de día. El Conde estará aquí enseguida con música, pues así lo dijo. Ya lo oigo cerca.

[Suena música.]

¡Nodriza! ¡Esposa! ¡Eh! ¡Nodriza, te llamo!

Vuelve a entrar la Nodriza.

Ve a despertar a Julieta, ve y arréglala. Yo iré a conversar con Paris. Anda, date prisa, date prisa; el novio ya ha llegado. Date prisa, te digo.

[Salen.]