Obras completas de William Shakespeare · William Shakespeare

SCENE I. Athens. A room in a senator’s house

Capítulo 683 de 818 · 1 min de lectura

Entra un Senador con unos papeles.

SENADOR. Y últimamente cinco mil. A Varrón y a Isidoro les debe nueve mil, además de mi suma anterior, lo que hace veinticinco. ¡Siempre en movimiento de derroche furioso! No puede sostenerse; no lo hará. Si necesito oro, basta con robar el perro de un mendigo y dárselo a Timón, y el perro acuña oro. Si quisiera vender mi caballo y comprar veinte mejores, basta con darle mi caballo a Timón—sin pedir nada, dárselo—y de inmediato me da potrillos y caballos de calidad. No hay portero en su puerta, sino más bien alguien que sonríe e invita a todos los que pasan. No puede sostenerse; ninguna razón puede asegurar su estado. ¡Caphis, eh! ¡Caphis, digo!

Entra Caphis.

CAPHIS. Aquí, señor, ¿qué desea?

SENADOR. Ponte la capa y apresúrate a ver al señor Timón. Insístele por mi dinero; no te dejes vencer por una simple negativa, ni te calles cuando te digan: “Saluda a tu amo de mi parte”, y el sombrero juegue en la mano derecha, así; sino dile que mis necesidades me apremian, debo servirme de lo mío, sus días y tiempos han pasado, y mi confianza en sus fechas incumplidas ha dañado mi crédito. Lo aprecio y lo honro, pero no debo romperme la espalda para curarle un dedo. Mis necesidades son inmediatas, y mi alivio no debe ser lanzado y devuelto en palabras, sino encontrar suministro inmediato. Vete ya. Adopta un aspecto muy insistente, un rostro de exigencia, porque temo que, cuando cada pluma se aferre a su propia ala, el señor Timón quedará como una gaviota desnuda, que ahora brilla como un fénix. Vete.

CAPHIS. Voy, señor.

SENADOR. Lleva contigo los pagarés, y asegúrate de las fechas. Ven.

CAPHIS. Lo haré, señor.

SENADOR. Ve.

[Salen.]