Confesiones de un inglés comedor de opio · Thomas De Quincey

2. Porque este y todos los demás cambios en mis sueños iban acompañados de

Capítulo 7 de 9 · 1 min de lectura

una ansiedad profundamente arraigada y una melancolía sombría, de esas que resultan totalmente incomunicables mediante palabras. Cada noche, parecía descender, no en sentido figurado, sino literalmente, a abismos y simas sin sol, profundidades bajo profundidades, de las que parecía desesperanzador que alguna vez pudiera volver a ascender. Ni siquiera al despertar sentía que hubiera ascendido de nuevo. No me detengo en esto; porque el estado de abatimiento que acompañaba a estos espectáculos fastuosos, llegando al final a una oscuridad absoluta, como de una desesperación suicida, no puede ser expresado con palabras.