Exposiciones de las Sagradas Escrituras: Segunda de Corintios, Gálatas y Filipenses; capítulos I al final. Colosenses, Tesalonicenses y Primera de Timoteo · Alexander Maclaren
I. Nuestra verdadera metrópoli.
Capítulo 115 de 228 · 1 min de lectura
La Versión Revisada ofrece en el margen como traducción alternativa de 'ciudadanía' la palabra 'comunidad', y parece haber aquí una renovada alusión al hecho ya señalado de que Filipos era una 'colonia' y que sus habitantes eran ciudadanos romanos. Pablo emplea aquí una palabra muy enfática para 'es', que resulta difícil de reproducir en inglés, pero que sugiere una realidad esencial.
La razón por la cual esa ciudadanía celestial es nuestra, no como un mero juego de la imaginación sino en la más sólida sustancia, es porque Aquel a quien esperamos está allí. Donde está Cristo, está nuestra patria, nuestra tierra natal, según su propia promesa: 'Voy a preparar un lugar para ustedes.' Su presencia allí atrae nuestros pensamientos y orienta nuestros afectos hacia el Cielo.



