Exposiciones de las Sagradas Escrituras: Segunda de Corintios, Gálatas y Filipenses; capítulos I al final. Colosenses, Tesalonicenses y Primera de Timoteo · Alexander Maclaren
II. TESALONICENSES
Capítulo 192 de 228 · 1 min de lectura
CRISTO GLORIFICADO EN HOMBRES GLORIFICADOS
'Él vendrá para ser glorificado en sus santos y para ser admirado en todos los que creen.' —2 TESALONICENSES 1:10.
Las dos epístolas a los Tesalonicenses, que son las cartas más antiguas del Apóstol, otorgan un lugar muy destacado al pensamiento de la segunda venida de nuestro Señor para el juicio. En el contexto inmediato se describe esa venida, con circunstancias de majestad y de terror. Él 'será revelado... con los ángeles de su poder.' 'Fuego llameante' anunciará su llegada; la venganza estará en sus manos, el castigo seguirá a su sentencia; la destrucción eterna será el resultado del mal enfrentado con 'el rostro del Señor', pues así podrían traducirse con mayor precisión las palabras del versículo anterior que se traducen como 'la presencia del Señor'.
Y todos estos hechos e imágenes están, por así decirlo, acumulados en una mitad del cielo del Apóstol, como en masas tempestuosas y sombrías; y en el otro lado está el azul puro y la luz pacífica del sol. Porque todo este terror y destrucción, y el fuego fulgurante, y la venganza punitiva suceden en el día en que 'Él vendrá para ser glorificado en sus santos y para ser admirado en todos los que creen'.
Ahí están las dos mitades: el aspecto de ese día para aquellos para quienes es la revelación de un desconocido, y el aspecto de ese día para aquellos para quienes es la glorificación de Aquel que es su vida.



