Gargantúa y Pantagruel · François Rabelais
Capítulo 3.XLII.
Capítulo 142 de 266 · 7 min de lectura
Cómo se originan inicialmente los pleitos y cómo llegan después a su pleno desarrollo.
Por esta razón, dijo Bridlegoose continuando su discurso, yo me adapto y acomodo a los tiempos, como suelen hacer sus mercedes, esperando pacientemente la madurez del proceso, su pleno crecimiento y perfección en todos sus miembros, es decir, los escritos y las bolsas. Arg. in l. si major. c. commun. divid. et de cons. di. 1. c. solemnitates, et ibi gl. Un pleito en su producción, nacimiento y primer comienzo, me parece a mí, como a sus mercedes, informe, sin forma ni figura, incompleto, feo e imperfecto, así como un oso al nacer no tiene ni manos, ni piel, ni pelo, ni cabeza, sino que es simplemente un pedazo informe, tosco y mal conformado de carne, y así permanecería si su madre, por el gran cariño que siente por su esperanzado cachorro, no le diera forma y figura con mucho lamido, tal como la naturaleza ha dispuesto para los de su especie ártica y ursina; ut not. Doct. ff. ad l. Aquil. l. 3. in fin. De igual modo veo yo, como sus mercedes, los procesos y pleitos al nacer: innumerables, sin forma, deformes y desfigurados, pues entonces consisten solo en uno o dos escritos, o copias de instrumentos, por lo cual me parecen, como a sus mercedes, bestias sucias, repugnantes, inmundas y mal formadas. Pero cuando se acumulan montones de estos papeles legiformales, apilados, guardados juntos, embolsados, ensatchelados y metidos en bolsas, entonces es cuando con razón podemos llamar a ese pleito, al que como piezas, partes, porciones y miembros pertenecen, bien formado y conformado, de miembros grandes, fuerte y en todas y cada una de sus dimensiones completamente conformado. Porque la forma da el ser a la cosa. l. si is qui. ff. ad leg. Falcid. in c. cum dilecta. de rescript. Barbat. consil. 12. lib. 2, y antes que él, Baldus, in c. ult. extra. de consuet. et l. Julianus ad exhib. ff. et l. quaesitum. ff. de leg. 3. El modo es tal como se establece en gl. p. quaest. 1. c. Paulus.
Debile principium melior fortuna sequetur.
Al igual que sus mercedes, también los alguaciles, corchetes, ujieres, mensajeros, citadores, porteros, leguleyos, procuradores, abogados, comisionados, jueces de paz, jueces delegados, árbitros, supervisores, secuestradores, defensores, inquisidores, jurados, revisores, examinadores, notarios, tabelliones, escribanos, amanuenses, secretarios, prosecretarios, segundos y jueces expedáneos, de quibus tit. est. l. 3. c., chupando mucho y con gran fuerza, y lamiendo las bolsas de las partes litigantes, a los pleitos ya engendrados y concebidos les dan forma, figura y estructura: cabeza, pies, garras, uñas, picos, picos, dientes, manos, venas, tendones, arterias, músculos, humores, y así sucesivamente, a través de todas las partes similares y disimilares del conjunto; esas partes, partículas, apéndices y accesorios son las bolsas y sacos legales, gl. de cons. d. 4. c. accepisti. Qualis vestis erit, talia corda gerit. Aquí cabe notar que, en este sentido, los litigantes y demandantes son más felices que los oficiales, ministros y administradores de justicia. Pues es más bienaventurado dar que recibir. ff. commun. l. 3. extra. de celebr. Miss. c. cum Marthae. et 24. quaest. 1. cap. Od. gl.
Afectum dantis pensat censura tonantis.
Así llega la acción o proceso, por su cuidado e industria, a ser de un volumen completo y hermoso, bien formado, estructurado, conformado y modelado según la glosa canónica.
Accipe, sume, cape, sunt verba placentia Papae.
Este dicho ha sido explicado con mayor claridad por Alberto de Ros, en verbo Roma.
Roma muerde las manos que no puede roer, odia. Guarda a los que dan, desprecia y odia a los que no dan.
La razón de esto se piensa que es la siguiente:
Para el presente, los huevos son mejores que los pollos de mañana.
ut est gl. in l. quum hi. ff. de transact. Y no es esto todo; pues el inconveniente de lo contrario se expone en glosa. c. de allu. l. fin.
Cuando el trabajo es en vano, crece la miseria humana.
En confirmación de lo cual hallamos que la verdadera etimología y explicación de la palabra proceso es ganancia, es decir, de buena cantidad de dinero para los abogados, y de muchos sacos—id est, sacos de provecho—para los litigantes, sobre lo cual tenemos los más celestiales dichos, burlas y pullas.
Litigando crecen los derechos; litigando se adquiere el derecho.
Ítem gl. in cap. illud extrem. de praesumpt. et c. de prob. l. instrum. l. non epistolis. l. non nudis.
Y si no aprovecha cada cosa por sí, muchas juntas ayudan.
Sí, pero, preguntó Trinquamelle, ¿cómo procedes, amigo mío, en causas criminales, cuando el culpable y reo es sorprendido y capturado en flagrante delito? De la misma manera que sus mercedes, respondió Bridlegoose. Primero, permito al demandante retirarse del tribunal, ordenándole que no presuma regresar hasta que previamente haya tomado un buen, profundo y prolongado sueño, lo cual sirve como la entrada principal y la introducción legal para el trámite del asunto. En segundo lugar, se me debe presentar un informe formal de que ha dormido. En tercer lugar, expido una orden para que comparezca ante mí. En cuarto lugar, debe presentar una atestación suficiente y auténtica de que ha dormido completa y profundamente, conforme a la Glosa. 37. Cuest. 7. c. Si quis cum.
A veces también Homero se duerme.
Avanzando hasta aquí en la formalidad del proceso, encuentro que este acto de adormecimiento engendra otro acto, del cual surge la articulación de un miembro. Ese a su vez produce un tercer acto, formador de otro miembro; este tercero da lugar a un cuarto, procreador de otro acto. Así, nuevos miembros en igual número se modelan y forman, uno engendrando y produciendo al otro—como, eslabón tras eslabón, se fabrica finalmente una cota de malla—hasta que así, pieza tras pieza, poco a poco, por información sobre información, el proceso queda completamente bien formado y perfecto en todos sus miembros. Finalmente, habiendo llegado a este punto, recurro a mis dados, y no debe pensarse que esta interrupción, pausa o interpelación es causada por mí sin muy buena razón que me induzca a ello, y una notable experiencia de fuerza convincente e irrefragable.
Recuerdo que, en una ocasión, en el campamento de Estocolmo, había un cierto gascón llamado Gratianauld, natural de la ciudad de Saint Sever, quien, habiendo perdido todo su dinero en el juego y, en consecuencia, estando muy enojado por ello—como saben, Pecunia est alter sanguis, ut ait Anto. de Burtio, in c. accedens. 2. extra ut lit. non contest. et Bald. in l. si tuis. c. de opt. leg. per tot.in l. advocati. c. de advoc. div. jud. Pecunia est vita hominis et optimus fide-jussor in necessitatibus—al salir de la casa de juego, en presencia de toda la compañía que allí estaba, con voz muy alta pronunció en su idioma las siguientes palabras: Pao cap de bious hillots, que maux de pipes bous tresbire: ares que de pergudes sont les mires bingt, et quouatre bagnelles, ta pla donnerien pics, trucs, et patacts, Sey degun de bous aulx, qui boille truquar ambe iou a bels embis. Viendo que nadie le respondía, pasó de allí a la parte del campamento donde estaban los altivos y fanfarrones alemanes, a quienes repitió estos mismos términos, provocándolos a pelear con él; pero todo lo que obtuvo de ellos ante su reto fue solamente: Der Gasconner thut sich ausz mit ein iedem zu schlagen, aber er ist geneigter zu stehlen, darum, liebe frawen, habt sorg zu euerm hauszrath. Viendo también que ninguno de esa banda de soldados teutones se ofrecía al combate, pasó al sector del campamento donde estaban los aventureros franceses saqueadores, y repitiéndoles lo que ya había dicho a los guerreros alemanes, los desafió igualmente a pelear con él, y además hizo algunas pequeñas cabriolas gasconas para animarlos con más alegría y gallardía a enfrentarse con él en duelo; pero no recibió respuesta alguna. Ante esto, el gascón, desesperando de encontrar antagonistas, se retiró de allí y, acostándose no lejos de los pabellones del gran caballero cristiano Crissie, se quedó profundamente dormido. Cuando hubo dormido bien una o dos horas, otro aventurero y temerario jugador, también habiendo perdido todo su dinero, salió con la espada en la mano, resuelto a pelear con el mencionado gascón, viendo que él también había perdido.
Se llora con lágrimas verdaderas el dinero perdido.
dice el Gl. de poenitent. distinct. 3. c. sunt plures. Con este propósito, habiendo hecho averiguaciones y buscado por todo el campamento, y finalmente habiéndolo encontrado dormido, le dijo: ¡Arriba, buen amigo, en nombre de todos los demonios del infierno, levántate, levántate, ponte en pie! He perdido mi dinero igual que tú; vayamos entonces a pelear con ganas, forcejeemos y luchemos con algún propósito. Puedes ver que mi estoque no es más largo que tu espada. El gascón, completamente sorprendido por esa provocación inesperada, sin cambiar su dialecto anterior, habló así: Cap de Saint Arnault, quau seys to you, qui me rebeillez? Que mau de taberne te gire. Ho Saint Siobe, cap de Gascoigne, ta pla dormy jou, quand aquoest taquain me bingut estee. El temerario bravucón lo invita de nuevo al duelo, pero el gascón, sin acceder a su deseo, solo dijo esto: He paovret jou tesquinerie ares, que son pla reposat. Vayne un pauque te pausar com jou, peusse truqueren. Así, olvidando su pérdida, olvidó también el ímpetu que tenía por pelear. En conclusión, después de que el otro también durmió un poco, en vez de pelear y posiblemente matarse el uno al otro, fueron juntos a la tienda de un vendedor, donde bebieron muy amigablemente, cada uno dejando su espada en prenda. Así, con un poco de sueño, se apaciguó la ardiente furia de dos campeones belicosos. Ahí, compadre, viene la palabra de oro de Juan Andr. en cap. ult. de sent. et re. judic. l. sexto.
Sentado y durmiendo el alma se vuelve prudente.



