Hamlet · William Shakespeare

ESCENA V

Capítulo 16 de 80 · 1 min de lectura

CLAUDIO, GERTRUDIS, POLONIO, VOLTIMAN, CORNELIO, acompañamiento

CLAUDIO.—Bien venidos, amigos. Dí, Voltiman, ¿qué respondió nuestro hermano el rey de Noruega?

VOLTIMAN.—Corresponde con la más sincera amistad á vuestras atenciones y á vuestro ruego. Así que llegamos mandó suspender los armamentos que hacía su sobrino, fingiendo ser preparativos contra el polaco; pero mejor informado después halló ser cierto que se dirigían en ofensa vuestra. Indignado de que abusaran así de la impotencia á que le han reducido su edad y sus males, envió estrechas órdenes á Fortimbrás, que sometiéndose prontamente á las reprensiones del tío, le ha jurado por último que nunca más tomará las armas contra V. M. Satisfecho de este procedimiento el anciano rey, le señala sesenta mil escudos anuales, y le permite emplear contra Polonia las tropas que había levantado. A este fin os ruega concedáis paso libre por vuestros estados al ejército prevenido para tal empresa, bajo las condiciones de recíproca seguridad, expresadas aquí.

(Saca unos papeles y se los da a Claudio.)

CLAUDIO.—Está bien: leeré en tiempo más oportuno sus proposiciones, y reflexionaré lo que debo en este caso responderle. Entre tanto os doy gracias por el feliz desempeño de vuestro encargo. Descansad. A la noche seréis conmigo en el festín. Tendré gusto de veros.