Edipo Rey · Sophocles

ESCENA V

Capítulo 41 de 42 · 1 min de lectura

EL CORO, CREÓN

CREÓN

¡Oh por demás crueles y por demás funestos extravíos de mi espíritu culpable! ¡Ved, tebanos, entre los de la misma sangre, el asesino y la víctima! ¡Oh deplorable prisión, oh hijo mío, hijo mío! En la primavera de tu vida has perecido de una muerte prematura, no por tu imprudencia, sino por la mía.

EL CORO

¡La justicia se ha mostrado bien tarde a vuestros ojos!

CREÓN

¡La conozco al fin por mis desgracias! Armado de una maza terrible, un dios ha golpeado mi cabeza, me ha precipitado en abismos espantosos, y de un puntapié ha derribado el edificio de mi dicha. ¡Cuántos, cuántos tormentos reservados a los mortales!